CULPABLE (2021)

Antoine Fuqua

Netflix

El genio detrás de True Detective, Nic Pizzolatto, regresa con esta historia que propone una historia de acción, de secuestro, sin despegarnos del teléfono.

Una mujer llama a la línea de emergencia de la policía y contesta Jake Gyllenhaal. Ella deja la línea abierta para que el oficial descubra que está siendo secuestrada. A partir de ahí, entre triangulaciones de llamadas, obstáculos impuestos por los mismos procedimientos policiales y un fatal evento del pasado del mismo policía protagonista, vamos hilvanando una historia de intriga, persecución y angustiosa cacería sin nunca llegar a salir de la oficina donde se recibe la llamada.

La película es una sola noche de angustia y desazón, escrita con maestría por el hecho de lograr desplegar toda una aventura policial desde un escritorio y con solo llamadas telefónicas —meritorio, pues la acción transcurre del otro lado de la línea—, recordando a otra genialidad llamada Locke, protagonizada por Tom Hardy, donde vemos su vida derrumbarse sin salir nunca de su auto.

Aunque la historia nos mete de lleno en la angustia de un policía intentando salvar a una mujer desde un teléfono, los giros revelan que el título y la intriga no tienen nada que ver con la idea que se nos implanta en la mente. Aquí el secuestrador y la víctima no son lo que aparentan, ni mucho menos el policía que se pone al frente de la situación mientras se desmorona por el motivo que lo tiene ahí sentado, lejos de las calles.

Una historia diferente, con los mismos lugares comunes, pero dispuestos de manera sagaz. Ah, y parece estar basado en un suceso real, otro ejemplo de cómo una noticia puede convertirse en materia prima para una buena historia sin irse por la vía convencional.

EL CIUDADANO ILUSTRE (2016)

Netflix

Gastón Duprat, Mariano Cohn

¿Qué le hubiera pasado a Gabriel García Márquez si, después de tener que irse a México a vivir y alcanzar la inmortalidad fuera de su patria, hubiera decidido regresar a su pueblo? Bueno, seguramente algo parecido a lo que sucede en Ciudadano ilustre.

En esta genial cinta argentina, Daniel Mantovani se gana el Nobel de literatura —una revancha esperada después de habérsele negado a tantos genios literarios de aquel país—, y en un impulso equivocado, regresa a su pueblito para dar unas charlas, recibir su galardón de «ciudadano ilustre» y reencontrarse con lo peor de la cultura latinoamericana. Los vicios, las mañas, la trampa, las envidias secretas, la eterna necesidad de pedirle cuentas a quien triunfa en el exterior, la horrible costumbre de endilgarle al artista responsabilidades que no le corresponden y uno que otro asunto personal que ponen en riesgo la vida del artista. Todo esto, eso sí, está contado con una comicidad exquisita.

Entre los agasajos y vitoreos esperpénticos e ingenuos de los lugareños al recibir al afamado hijo de su tierra, el pavoneo del alcalde hablando de cultura mientras exhibe al autor con orgullo y la admiración ingenua de quienes habitan el lugar, entre los momentos jocosos y patéticos que suelen llenar cada momento de la realidad latinoamericana, se cocina una tensión incómoda. Uno sabe que las cosas van a empezar a ir mal desde la ruidosa bienvenida en el carro de bomberos.

No queda más que reírse ante la desgracias que se le viene encima a este escritor. Hay escenas memorables que te hacen partir de la risa —el conductor que lleva al escritor hasta el pueblito es maravillosa, y la del video de bienvenida al autor, memorable— y otros momentos que te hacen encoger de nervios y angustia.

Ciudadano ilustre es un coctel delicioso de humor y drama, así como de una reflexión transparente de todo lo que está bien y mal en nuestra cálida idiosincrasia, además de una nueva lección de cómo hacer cine popular, cómico y dramático sin ramplonerías. Imperdible.

AHORA ESTAMOS SOLOS (2018)

Reed Morano

Amazon Prime

Del es el último hombre sobre la tierra, aparentemente. Solitario, rutinario, algo desdichado, limpia las casas de todo su pueblo y sepulta los cientos de cadáveres que yacen en ellas, en un ritual que llena sus días, en los que también sigue recuperando y catalogando los libros de la biblioteca que ha convertido en su hogar.

De pronto llega Grace a interrumpir sus días grises con algo espontaneidad.

Allí parece que todo va en orden a nuestras expectativas, la diferencia es que ella no está allí para enseñarle nada (aunque lo intente), ni para transformarlo, ni para seducirlo. Ambos se encuentran para hacer sus vidas menos insoportables, aunque ninguno de los dos renuncie a sus propias convicciones al saberse únicos en el universo.

Entre escenas cotidianas y extrañamientos ante las pequeñas obsesiones del uno y del otro, nos vamos diluyendo en esta historia del fin del mundo que resulta extraña. Parte de los eternos clichés del género, pero se deslinda de ellos cada tanto para intentar indagar, algunas veces de manera experimental, en nuevos giros y sorpresas planteados con enrarecida normalidad. ¿Qué es esa extraña cicatriz que Grace en el cuello y que oculta con su cabello cada mañana? ¿Qué tan cierto es su historia personal? ¿Qué hay más allá de las fronteras de ese pueblito? ¿Qué les pasó a los habitantes? ¿Por qué ellos dos sobrevivieron a tal catástrofe? Y si hay posibilidad de que haya más sobrevivientes, ¿quiénes o en dónde están?

He rumiado esta película desde que la vi. Aún no sé si me gusta o no me gusta, pero lo cierto es que algo te deja en la cabeza. Es rara, es inusual. Graciosa, inquietante, con ritmo atípicamente lento, con un par de giros argumentales que no se anuncian con bombos y platillos, pero ahí están, para poner a prueba los gustos tradicionales de quienes creemos conocer cómo funciona el apocalipsis en el cine.

El elenco es de lujo: Elle Fanning (The Neon Demon), Peter Dinklage (Game of Thrones), Paul Giamatti (American Splendor) y Charlotte Gainsbourg (Nymphomaniac). Verlos ahí resulta tan extraña como la película misma, pero es un agradable descubrimiento en el caótico catálogo de Amazon Prime. Es lamentable que solo cuente con doblaje latino. Si aún tienen tolerancia al cine doblado, véanla y deciden si es buena o mala, yo todavía no puedo decidirme.