Inútil.
febrero 28, 2017
Particularmente.
marzo 7, 2017

ESBOZANDO ANARQUÍAS EN EL PARQUE CENTENARIO

Más allá del éxtasis, la nada sublimada.
Alberto Sierra Velásquez

La vieja lucha entre un escritor y el papel
Tienes miedo de enfrentarte al papel
Aunque del otro lado no haya nada
Cuando dejes de correr
Recuperes el aliento y mires hacia atrás
Te darás cuenta que nadie te venía persiguiendo
Ninguno supo de tu existencia
Eres fugitivo de ti mismo

Una tarde o una mañana
La hora solo tú la sabes
Lanzaste tus poemas a la avenida
Y te escondiste de las palabras
Desde entonces miras desde las sombras
El ir y venir de los holgazanes literarios
O la multitud dándose las manos por un nuevo arte

Después de todo
Solías reír de aquellos viejos sofismas
Solo fue un temblor de medianoche
¿Te atreverás a repetir después de mí?
¡No hay nada que temer!

(¡No hay nada que temer!)

¿Ya ves que estás solo en esta calle?
Ahora arranca un pedazo de ese cartel y escribe:
¡El papel es mi único amigo!

(¡Esta casa es de papel!)
(¡Vuelvo a ser feliz!)
(¡No más carreras ante la creación!)
(¡Nada de explicaciones!)
(¡Tan solo yo me perderé en mi mugroso poema!)

Después de leer un poemario de RC
¿Puedes ver las toneladas de polvo?
Me dije en medio de la fiebre
Mientras me miraba en el espejo
“Debe ser bonito escribir esos hermosos poemas”
Los viejos temas
Las nubes tormentosas en la lejanía
Debería cerrar los ojos ahora
Dormir en medio de la tos y el miedo

Descubro mi cama sola y me digo egoísta
¿Pueden creer que mi mujer y dos hijos duermen aquí?
Un largo fin de semana
Visitan a su abuela -la otra-
Mi madre vive aquí
No ella en mi casa
Yo vivo en la suya
¿Algún día despertaré?
Unos hijos que merecen el paraíso
Yo los mantengo en una suerte de limbo
Espero escapar de mí una de estas tardes…

Mi mujer me mira a través de las cortinas…

Aquí es la parte cuando no creer en los axiomas del mundo
Se convierte en un crimen contra los tuyos

Soy un árbol desarraigado

¿Qué pretendes sacar de todo esto?
Me tropiezo y ahogo el grito
Dando un puñetazo en la pared
La casa se estremece
Todos duermen tranquilos y puedo ver sus sueños

Ahora debería dormir y descansar
La cama está vacía
Agradezco no tener visión microscópica
Me ahogaría viendo todo el polvo que me rodea

No apagaré la luz
La oscuridad me produce miedo
Todos lo saben
Nadie lo sabe
Nunca he comido un helado de chocolate en la oscuridad

¿Eres especial?
Ojalá amanezca sin fiebre
Quiero una mañana sin afanes
Ponerme los zapatos viejos
Sacar a pasear al perro invisible
Dejar su excremento invisible por todo el lugar
¿Me tengo que responder si soy o no un poeta?
La cama está vacía…
Es el regalo que mi mujer y mis hijos le dan al escritor triste y amargado
Escribo dormido
Desde la profundidad de martillos
Que golpean yunques en el silencio de la noche

¿Puedo Creerlo?
¡Puedo!
Ahora ha dejado de importarme el afuera
Mientras la vigilia se impone

Ojalá pudiera sentir lo que se siente al escribir poemas tan hermosos…

Es claro que no quiero escribir poemas hermosos
Anhelo todos los sentimientos que nacen al escribir un poema hermoso

Seguro no saben de qué o quién hablo…
“Es claro que no quiero escribir poemas hermosos
Anhelo todos los sentimientos que nacen al escribir un poema hermoso…”

Da igual
“Es claro que no quiero escribir poemas hermosos
Anhelo todos los sentimientos que nacen al escribir un poema hermoso…”

Ya estoy casi dormido…
“Es claro que no quiero escribir poemas hermosos
Anhelo todos los sentimientos que nacen al escribir un poema hermoso…”

Ya estoy dormido antes de empezar el poema
“Es claro que no quiero escribir poemas hermosos
Anhelo todos los sentimientos que nacen al escribir un poema hermoso…”

Ya estoy allá…
“Es claro que no quiero escribir poemas hermosos
Anhelo todos los sentimientos que nacen al escribir un poema hermoso…”

Allá…
“Es claro que no quiero escribir poemas hermosos
Anhelo todos los sentimientos que nacen al escribir un poema hermoso…”

Pananarquía
Hermosos anarquistas
Los veo con sus mascaras
Y las manos llenas de molotov
Son como niños
No les importa el mañana
Son como fantasmas en una casa abandonada
Todos le tienen miedo
No van con carteles a la plaza pública
Tampoco con carnets de presentación
Tiene la cara de cualquier hombre
Nacen, aman, cagan y mueren como tú y yo

Hermosos anarquistas
Profetas de la explosión
Fugitivos del orden
Caminan sin pisar las líneas en las aceras
Algo en sus ojos brilla al mirar los puentes
Protegen con recelo el caos en sus bolsillos
Cualquier rincón es su caverna
Esperan con paciencia en cualquier esquina
¡No hay afán en dinamitar al viejo orden!

Corazones de pólvora
Cerebros de nitroglicerina
Hay todo el tiempo del mundo para ver arder la realidad

Nadie los va a delatar
Son todos y ninguno
Cualquier hombre una mañana en el jardín
O una anciana dando un beso a su nieto

Herederos de la nada
Encarnaciones del olvido
Sombras anónimas de las ciudades
Han llenado estas líneas con bombas y cuchillos
Dentro de un segundo explotarán en el siguiente verso…

Hermosos anarquistas…

Un sermón inconcluso

A Leidy Ramos y a Gallardo

Cuando me desprenda de todas estás plumas y hojas
Podré iniciar el vuelo
¿Quién demonios dijo que un pájaro necesita hermosos colores
Y hermosos cantos?
Solo necesita el vuelo
La libertad que desafía lo terrenal
Volar
Volar a través de nubes y vientos
Qué importa que sea un feo y viejo pajarraco
En el sueño de flotar
Se encuentra el acto estético del poeta y el ave

Las plumas coloridas y los tesoros materiales son mi jaula
Lo único que necesito es alzar vuelo
Y eso haré…

(Ante los ojos atónitos de todos en el gallinero
Se elevó y sonriente desapareció)

Oración
Dios se apiade de nuestras almas
Que también lo haga con mis uñas y mis cabellos
Que tengo que cortar como tributo al orden

Que se apiade de las tristezas que algunos matan con pastillas
Y de las horas de espera y aflicción siempre odiadas por la multitud

Misericordia para las temidas canas y arrugas
Que algunos intentan matar con tintes y cremas

Que Dios se compadezca de cualquier cosa pequeña del universo
Ellas tienen que soportar la vanagloria de lo grande

Que Dios se apiade de todo ese hermoso éxtasis fuera de mí
Que todavía no he aprendido a valorar

Dios perdone mi grandeza
Y redima el temblor de mi mano al escribir este poema


Parque Centenario 29 de Octubre 2016
EL SEÑOR UNDERGROUND

Fotografías tomadas por El Señor Underground.

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